¿Sabías que antes, en Chile, se celebraba el 12 de febrero, el 5 de abril y el 18 de septiembre? Sí, así como lo lees. Chile, país nº 1 en celebraciones y en la “Historia Freak de Chile” nos cuentan hasta cuándo los celebramos y porqué dejamos de celebrarlos.

El libro la “Historia Freak de Chile” es para leer estas fechas porque, entre otros hitos, narra la historia de la independencia que estuvo llena de anécdotas sabrosas y que tomó su tiempo antes de concretarse.

El autor, Joaquín Barañao, nos promete 147 datos freaks y aunque no los contabilizamos, los disfrutamos a fondo y, es probable, que nuestros colegas de historia, coleccionistas de datos, conozcan mucho de lo que aparece en este libro, pero también hay anécdotas que sin duda podrán agregar a su colección personal y al aula. También hay para los amantes del lenguaje porque muchos datos son el nacimiento de algún expresión que hasta hoy podemos escuchar: “Entre los muchos productos beneficiados estaban los sombreros de piel de castor, traídos de Cádiz. Lo había de pelo entero y de medio pelo. Estos últimos, dos pesos más baratos, eran los preferidos por la clase trabajadora, origen de la expresión “de medio pelo”.” (p100).

Creemos que merece la pena mencionar, que la narración de este libro puede resultar un poco molesta para algunos lectores por el uso coloquial del lenguaje. Es como si estuviéramos escuchando a alguien contarnos la historia, por ejemplo, cuando está hablando de Mateo Toro y Zambrano escribe: “De hecho no iba a vivir para enterarse del desenlace (spoiler alert: La independencia).” (p111). Otro elemento que podría generar algún desajuste es que las referencias marcadas como notas a pie de página no están incluidas dentro del libro, sino que están disponibles en línea, muy moderno, pero no necesariamente práctico. 

Barañao indica que la “Historia Freak de Chile” nunca estuvo pensado con una finalidad pedagógica, pero que el libro termina cumpliendo esa función “Las pequeñas gemas de la trivia actúan luego como anclas en la memoria El aprendizaje solo es útil si lo recordamos. O al menos, parte. Lo suficiente para hilvanar nuestras propias conexiones, atar nuestros propios cabos.” (p.10) y es que en una época en que la historia es más necesaria que nunca, este tipo de libros puede servir como una ayuda para comprender procesos históricos mediante anécdotas que quedan grabadas en la memoria.

Creemos importante señalar que la estrategia de los datos curiosos no es nueva, muchos profesores lo usamos como un recurso pedagógico y muchos  otros aprendimos la historia a través de estos, pero es innegable el valor de un texto como este, no solo para actualizarnos, sino para encantar a las generaciones más jóvenes con la historia.

Si quieren pasarlo bien y, al mismo tiempo, aprender historia de Chile, anótelo en su lista de lecturas.