[Reseña]: Neurociencias y Educación

Fotografía para reseñar el libro Neurociencias y Educación de Editorial Paidós. Traída a Chile por Editorial Planeta.Mucho se ha escrito sobre la importancia de las neurociencias en la exitosa tarea de promover una gran atención al cerebro y su funcionamiento. Y también por su capacidad de generar grandes expectativas para dar posibles respuestas a los procesos educativos que se desarrollan en las escuelas y liceos de manera de provocar el aprendizaje. Sin embargo, como advierten las autoras de este libro “…el traslado de los conocimientos neurocientíficos al aula es más una promesa que una realidad” (Fereres y Abusambra, 2019; p.19). Es sobre este tema de fondo que se desarrollan las 228 páginas de esta obra.

Las autoras comienzan señalando los grandes aportes que se han desarrollado desde los estudios de laboratorio como “el concepto de plasticidad neuronal, la demostración de la existencia  de múltiples sistemas de memoria y aprendizajes y el avance en la comprensión de como la acción conjunta de los genes y la experiencia modelan la estructura y la función cerebral” (Fereres y Abusambra, 2019; p. 197). Todos conceptos que han permitido comprender en forma más exacta cómo funciona la mente y las derivaciones e impactos que estos procesos podrían tener una vez aplicados en la educación y el trabajo docente. Pero a continuación desarrollan su pensamiento para demostrar los efectos colaterales perniciosos de considerar a la neurociencia como la panacea para solucionar los problemas de la escuela actual. Para esto revisaremos dos aspectos centrales que desarrollan en el libro sobre la relación Educación y neurociencias.

Un primer factor en el que se detienen a hacer un análisis crítico es “una tendencia a juzgar demasiado alto el valor de la neurociencia como fuente de prueba, en comparación con otras fuentes de evidencia. Suele olvidarse que el papel de la neurociencia es con frecuencia complementario” (Fereres y Abusambra, 2019; p. 201). Esta disposición de moda ha contribuido, entre otras cosas, al desarrollo de los Neuromitos (tema que despliegan en profundidad a lo largo del capítulo cinco), “creencias, comunes pero erróneas, sobre cómo funciona el cerebro” (Fereres y Abusambra, 2019; p. 158). Una parte de responsabilidad de esta situación ha sido de los propios científicos quienes no han tomado los resguardos suficientes para explicar un descubrimiento o bien los transmiten como si fueran aplicables automáticamente a los seres humanos y sobre sus conductas estudiadas. Ambas señalan que los resultados experimentales provienen de situaciones controladas que no alcanzan a imitar una realidad compleja y multifactorial. Por tanto, “la ilusión de una ruta directa desde el laboratorio al aula” puede provocar errores y grandes decepciones al llevarlo a la realidad de las escuelas y trae como resultado un efecto no deseado que produce una insana “relación unidireccional en la que los neurocientíficos pueden decir a los educadores lo que hay que hacer. Este enfoque es doblemente negativo, porque combina una mirada paternalista de la educación con una expectativa de soluciones mágicas provenientes de las neurociencias. Los resultados de la investigación neurocientífica no son prescriptivos” (Fereres y Abusambra, 2019; p. 204).

Un segundo aspecto que relevan con relación a las neurociencias y la educación es que, al contrario de lo que parece, esta rama de la investigación del cerebro no viene a cuestionar las prácticas docentes con lo que se podría suponer el inicio de una revolución educativa en las aulas. En muchos aspectos las investigaciones han venido a demostrar y confirmar lo que los profesores a partir de su experiencia pedagógica habían advertido como estrategias eficientes de aprendizaje. Más bien es necesario un proceso de complementación entre educación y neurociencias y de ahí que señalen enfáticamente que ”El establecimiento de una interacción bidireccional entre neurociencias y educación es el único camino que realmente permitiría desarrollar todo el potencial de la relación… Los docentes necesitan convertirse en neurocientifícamente alfabetizados y los neurocientíficos tienen que alfabetizarse en educación.” (Fereres y Abusambra, 2019; p. 205).

Un libro necesario e imprescindible para entender el avance de las neurociencias y su relación de dulce y de agraz con la educación. Un libro sin concesiones y crítico que despeja una realidad  que no tiene nada que ver con pensar la neurociencia como algo mágico que cambiará la educación hacia un futuro esplendoroso. Las mismas autoras nos recuerdan que “Las grandes transformaciones educativas –como la escuela laica, gratuita y obligatoria o el movimiento de la reforma universitaria– fueron respuestas a profundas demandas de la sociedad y no al avance de las neurociencias.” (Fereres y Abusambra, 2019; p. 206).

Título:  Neurociencias y Educación

Autor:  Aldo Ferreres y Valeria Abusambra

Editor:  Paidós Educación

Año:     Abril de 2019

País:     Buenos Aires

Número de páginas: 228

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