¿Sabes si padeces de gatofilia? Lo cierto es que si tienes dudas, pero entraste a este reseña solo por el título, la respuesta probablemente sea sí; la otra opción es que estes leyendo esto porque buscas un regalo para algún amante de los gatos y, en ese caso, este libro perfecto.

Los gatos, esos seres misteriosos de ojos amarillos (la mayoría) que apenas tocan el suelo con los colchones de sus patitas, son animales que han inspirado a diversos artistas en poemas como “El gato” de Baudelaire o “Beppo” de Borges (si no los has leído, te los recomendamos). Al mismo tiempo, han sido los animales favoritos de grandes artistas como Freddie Mercury.

Llamados pequeños dioses (los dog lovers lo negarán), estos animalitos peludos, ronroneantes e indiferentes se han robado el corazón de millones de personas, entre ellos, el de Alberto Montt. 

Desde su propia historia de amor a los gatos, pasando por datos curiosos como que el hada madrina original de la Cenicienta era un gato (¡volvamos a eso!) o la historia de porqué los gatos nos adoptaron más una pequeña muestra de gatos hechas por distintos artistas, este es un libro que les sacará más de una sonrisa.

Confiésenlo, todos tienen un colega que tiene algún grado de amor exagerado a estos pequeños felinos. No los culpen. Muchos/as grandes escritores y pensadores tienen esa pasión desbordante, pero ¿por qué logran generar los gatos esta clase de amor? Quizás nunca lo sepamos o, quién sabe, quizás el futuro nos revele este misterio, pero mientras tanto podemos disfrutar de “Solo necesito un gato, pero no es recíproco”, una de las novedades de Editorial Planeta este mes de diciembre, que es el regalo perfecto para ese/a colega loco/a por los gatos.