Este es un dulce libro que editó Planeta este mes de enero y que trata sobre el amor de pareja. Según indican los autores, Brooke Barker y Boaz Frankel, fue una aventura para ellos escribirlo pues se consideraban a sí mismos raros y, en este sentido, quisieron hacer un libro de amor para personas raras. Entonces comenzaron a investigar sobre el amor en la historia, entrevistaron personas, buscaron biografías y otros datos anecdóticos, con esto descubrieron que todas las relaciones son únicas y que la mayoría son raros porque todos somos distintos y tenemos nuestra cuota de rareza, pero es mejor cuando encontramos con quien ser raros juntos.

“Seamos raros, estemos juntos” es un collage de imágenes, de anécdotas y datos que se alejan del amor romántico y que abraza la cotidianidad del amor, de los rituales del desayuno, de las primeras citas y cuando salimos a las citas. Frases que desafían lo común porque ¿sabías que cualquier estación es buenísima para enamorarse? ¿O que celebrar el aniversario de la relación es solo la punta del iceberg a un montón de otras celebraciones? Por ejemplo, la primera vez que se vistieron iguales sin decirse.

Es un libro lleno de simpáticas ilustraciones y textos entretenidos que las acompañan, por ejemplo, datos de animales enamorados o parejas curiosas, también los apodos a través de la historia o una guía para que puedan elegir la mascota adecuada para la pareja.

Un libro sobre el amor que celebra al amor real, es fácil sentirse identificado cuando lo raro es ya norma y se agradece que hayan distintos tipos de parejas, porque el amor debería ser así, diverso, de cerca, de lejos, puertas adentro, puertas afuera, sea que adopten un gato o un perro, que les gusten las actividades outdoor o ver series arropados. 

Es un libro donde reina la diversidad, la cotidianidad y el humor, que puede ayudarnos a hablar desde lo cotidiano y desde la falta del prejuicio del amor, una excusa para abrazar lo raro y dejar de lado la idealización. Un libro para leer en pareja o en soledad, para disfrutar y porqué no, para regalar.