Imagen de gráfico que indica si la percepción de los profesores respecto a las horas que destinan a planificar durante el periodo de clases online

Desde el 16 de marzo se han suspendido las clases presenciales debido a la pandemia, lo que ha obligado a la realización de emergencia de clases a distancia a través de internet.

Desde la cartera de educación se han tomado iniciativas para afrontar esta situación, además está la mirada de expertos y recomendaciones desde el Colegio de Profesores de Chile, desde la Defensoría de la Niñez, la Sociedad Chilena de Pediatría, entre otros.

Como Educafuturo creemos que es muy importante considerar a los expertos en terreno y es por ello que realizamos una consulta sobre la experiencia de realizar clases a distancia, la cual estuvo disponible de manera online entre el día martes 24 de abril hasta el día viernes 10 de mayo al mediodía. Dicha consulta buscaba conocer la percepción de los maestros y maestras sobre esta modalidad, desde un proceso interno de autoevaluación de sus prácticas docentes en el nuevo escenario, así también cómo y qué herramientas están utilizando y las potencialidades y debilidades que perciben en su uso pedagógico cotidiano.

Dicha consulta fue abierta y voluntaria, por tanto no pretende tener la precisión de una encuesta, sino que busca ser una primera aproximación.

La encuesta fue respondida por 340 profesores y profesoras de todo el territorio nacional, donde 86,5% son mujeres y el 13,5% son hombres. La distribución respecto al nivel educativo en el cual se desempeñan corresponde al 11,6% de educación parvularia, 56,5% de educación básica y 31,8% de educación media. 

Respecto a los años de ejercicio, la distribución corresponde a que el 43,8% ha ejercido entre 0 a 10 años, el 40,3% ha ejercido entre 11 y 25 años, mientras que el 15,9% ha ejercido más de 25 años.

Los resultados arrojaron que del universo 85% no contaba con experiencia en docencia online, del 15% restante más de la mitad tenía máximo un año de experiencia. 

Además existe la percepción de que se trabaja más cantidad de horas que cuando se realizaba clases presenciales y de que la adaptación a la problemática ha sido principalmente autodidacta o con apoyo de los pares.

Asimismo, dentro de las debilidades se encuentra que muchos de los alumnos no cuentan con las condiciones materiales necesarias, como equipamiento o internet adecuado, situación que también afecta a muchos docentes, y que en estos casos los establecimientos no pueden brindar estas herramientas. Otro punto muy importante es que no existen los medios adecuados para verificar si los estudiantes están aprendiendo. 

De esta experiencia, los docentes dan cuenta de que no se puede remplazar la educación presencial, pero la educación online presenta oportunidades. Además se percibe que hay una falta de apoyo principalmente de la cartera de educación y que no se les ha entregado las herramientas necesarias.

Esta es una breve reseña, los invitamos a leer el informe completo aquí.