Cuando el hombre pisó por primera vez la Luna, algo cambió en la humanidad. Es cierto que, por alguna razón, como humanidad siempre nos ha gustado mirar al cielo y hacernos preguntas, nos hemos cuestionado acerca de qué hay más allá de los límites de la Tierra y hemos hecho hipótesis respecto a la existencia de vida inteligente fuera de nuestros límites.

Lo cierto es que, desde que comenzó la carrera especial, los avances en la tecnología no han hecho más que acelerarse vertiginosamente y hoy ya no hablamos solo de viajes espaciales realizados por astronautas, sino también de viajes turísticos, de habitar otros planetas, de extraer minerales desde el universo. De eso va “La Quinta Revolución Industrial” de Imma Martínez, donde la autora nos va dando cuenta de todos los avances con lo bueno, lo malo y lo feo de la industria espacial.

Es un libro completo donde recorre distintos aspectos, desde la exploración del espacio hasta la política relacionada a éste, o cómo los avances tecnológicos se encuentran en Marte tomando muestras, lo que se consideraba imposible en cierto momento de la historia. Luego nos adentra en el turismo espacial, así como del ingreso de los privados y de la cooperación entre países en lo que ha sido, mayoritariamente, un terreno científico; pero también habla de disputa, egoísmos y de la basura espacial, porque no contentos con contaminar la Tierra también hemos decidido dejar mucha basura en el espacio.

Inicialmente, la mayor parte de la inversión espacial era más bien de carácter gubernamental y muchos de los progresos estaban vinculados a la guerra. Hoy existen proyectos ambiciosos como una nueva Estación Espacial Internacional, pero que sea más habitable que la actual, para ello se necesita una gran inversión, que se hace imposible sin una alianza con los privados. Pero no hay que pensar que esto será  altruismo, ya hay en juego miles de millones de dólares que se prevé que aumentarán año a año hasta formar gran parte de PIB, es por eso que muchos países están poniendo su inversión de capital humano y económico para volcarse a esta industria. 

Los avances también han traído algunos cambios de paradigma importantes. Antes se creía (o se esperaba) contactar con vida inteligente, pero lo cierto es que con los años, con todos los avances y cada vez más información, los científicos han indicado que la situación para que la Tierra fuera un espacio tan rico para la vida compleja es excepcional, y que sí, hay vida extraterrestre, pero no es como la imaginamos.

Asimismo, habitar la Luna es una posibilidad, cuando menos, lejana porque la vida allí sería inhóspita para los seres humanos; por otro lado, la vida en Marte no es posible porque nos quemaríamos con su radiación y, por ahora, no hay algo así como otro planeta al que nos podamos mudar si destruimos el nuestro y en esto hace mucho hincapié “La Quinta Revolución Industrial”: quienes han tenido la posibilidad de observar la Tierra desde el espacio son quienes entienden de manera más radical que la Tierra es única y que tenemos que cuidarla. Por ello, muchos avances de la industria del espacio han permitido comprender de mejor manera nuestro planeta y nos podrían ayudar a cuidarla mejor, por ejemplo, comprendiendo cómo funcionan los avances del cambio climático, el deshielo de las capas polares o la reacción de ciertos elementos que nos digan cómo disminuir la huella de carbono efectivamente. 

Este es un libro para los que amamos el espacio y que nos puede ayudar a hacer un puente con los jóvenes en un tema tan atractivo como los viajes en el espacio, para entender desde ahí el valor de la Tierra, un lugar único y rico, que se produjo porque un conjunto de condiciones dieron la posibilidad a la vida, que es capaz de reflexionar, aprender y entender el Universo.