“No me cansaré de repetir aquello de que el hombre es lo que la educación hace de él y ello lo que confirma cerebralmente la neurociencia cognitiva actual.” p. 91

“Cuando el cerebro juega con las ideas” se trata de volver a mirar conceptos y disciplinas a la luz de las neurociencias. Desde temas abstractos como la belleza, la felicidad o la nobleza, pasando por la justicia, la dignidad y la igualdad, entre otros. Por supuesto, y por un interés manifiesto del autor, habrá un capítulo dedicado a la educación. 

Para quienes conozcan al autor por su obra más conocida “Neuroeducación: solo se aprende aquello que se ama”, en este libro el autor comenzará a perfilar un poco lo que desarrollará en esa obra, es decir, esta podría considerarse un preludio en lo que respecta al capítulo dedicado a la educación.

En el primer capítulo de este libro el autor reflexiona sobre el valor de la educación indicándonos que “La educación es el eje en torno al cual gira casi todo lo demás en una sociedad, lo que incluye los valores y entre ellos la libertad, la igualdad, la justicia, la verdad o la felicidad. Claramente la educación es un bien cultural, que no genético. Un bien del hombre por el hombre.” (p. 21). La educación es de los seres humanos para nosotros mismos y que nos construye como sociedad, por tanto, una educación clasista hará una sociedad clasista. Conociendo esta realidad es que debemos jugárnosla por construir la sociedad que queremos y ¿Qué tiene que ver con esto las neurociencias? Lo que Francisco Mora indica es que los avances en estos  conocimientos pueden ayudarnos a mejorar los procesos de enseñanza, desde comprender el valor de la memoria en nuestra especie, los tiempos atencionales, los ritmos circadianos, el valor de la curiosidad e incluso algo que nos parece hoy obvio: la letra con sangre no entra: “Aprender en el colegio, y desde los seis años, los conceptos y las ideas solo se puede hacer bien con alegría” (p. 39).

Es necesario generar un diálogo con las neurociencias para poder tomar lo mejor y construir una educación significativa no solo basado en intuiciones o a través de ir aprendiendo a través de ensayo y error lo que funciona, sino poder basarnos en los descubrimientos de la neurociencia para tomar las mejores opciones educativas. Los puntos nucleares para aprender son la emoción, la curiosidad, la atención y el aprendizaje y la memoria, entendiendo que en la emoción está la base para una buena enseñanza. Así, lo cognitivo está estrechamente unido a lo emocional en cuanto a lo que aprendemos y por eso necesitamos incentivar la curiosidad para captar la atención y generar un aprendizaje relevante para nuestros estudiantes. 

Las neurociencias nos pueden ayudar con pautas para entender cuándo el cerebro está más preparado para aprender, qué tipo de conocimientos o a qué edad es más apropiado ver ciertos contenidos, como por ejemplo en qué edad es mejor aprender a leer. Francisco Mora explica que a edades más tempranas es importante no encerrar sino airear a los niños, esto porque en una primera infancia el aprendizaje debe surgir del niño o la niña relacionándose directamente con el mundo: pateando la pelota, tocando cosas, aprendiendo texturas, la relación con el espacio en un relación directa. Cuando ya sean mayores y pasemos a un aprendizaje más abstracto el niño consolidará aquello que ya conoció directamente en la infancia.

Para concluir este es un libro bello, que se encuentra cercano a la filosofía porque habla conceptos que nos preocupan a todos -como humanidad- y que probablemente más de una vez nos hemos cuestionado. Independiente al interés particular en la educación, disfrutamos leer cada capítulo, pero respecto a la educación hace acotaciones interesantes para discutir entre los colegas, sobretodo considerando que las neurociencias pueden ser aporte para determinar en qué etapa nuestro cerebro está más preparado para aprender qué*. 

* Como dato, creemos que si tienen que elegir entre este título o el de “Neuroeducación” del mismo autor, decantaríamos por el segundo debido a que todo el libro es sobre educación y en este caso solamente un capítulo.