“Ya nos dimos cuenta de que para que las niños y las niñas sean felices no basta con enseñarles matemáticas, lengua o geografía. En el mundo de hoy hace falta equiparlos con algo más: las emociones, para bien o para mal, están siempre presentes, y aprender a reconocerlas, expresarlas y gestionarlas marcará una gran diferencia en sus vidas”, con esta afirmación el autor Lucas Malaisi condensa el hilo conductor del libro “Mis emociones y habilidades en la escuela” 

La obra se estructura en dos secciones claramente definidas. En la primera parte el autor se dedica a explicar y aclarar conceptos relacionados con las emociones de los niños y niñas, así como a dar sugerencias de soluciones ante eventuales conflictos en la familia, en la relación parental, etc. En la segunda sección se proponen ejercicios y actividades para abordar las emociones de los niños y niñas de manera efectiva. 

En la primera parte, además, se entrega un contexto y un diagnóstico de la Escuela como una institución que está siendo superada por la realidad del mundo contemporáneo, lo que se ilustra mediante tres situaciones:  “En el ámbito educativo crecieron los índices de repitencia y de abandono escolar, y cada vez son más las aulas en las que el simple hecho de tener una clase en paz parece ser un deseo utópico o un nostálgico recuerdo” (Malaisi, pág. 14), luego indica “Google, este sistema de búsqueda nos permite acceder con un teléfono móvil a una inmensa cantidad de datos y respuestas a preguntas de todo tipo… Esto relativizó la importancia de muchas enseñanzas y evaluaciones que caracterizan las prácticas áulicas en una escuela regular” (Malaisi, pág. 14) y, finalmente, agrega: “Vivimos tiempos tan vertiginosos que la tecnología y ciertos hábitos van en avión, mientras la escuela intenta seguirlos a pie” (Malaisi, pág. 15). Es decir tres atributos que consideramos inherentes a la Escuela como son: establecer normas de convivencia, transmitir conocimientos y formar en los cambios ya no tienen vigencia en su quehacer cotidiano. 

¿Qué propone el autor ante esta realidad tan desalentadora? Empoderar a los niños, niñas y jóvenes sus emociones. Trabajar las habilidades emocionales es lo que hoy se necesita en la Escuela: “Mientras más y mejor equipados esté, mayores responsabilidades tendrá el niño de erigirse en amo de sus circunstancias, ya que poseerá más y mejores opciones para elegir sanamente su futuro” (Malaisi, pág 14) ¿De qué forma se puede lograr? Conociendo y aplicando lo que llama la Pirámide de la nutrición emocional, cuya base es el amor, e ir ascendiendo secuencialmente en las demás habilidades emocionales que la conforman.

Esta forma o metodología se materializa y se explica en la segunda parte mediante una serie de actividades ordenadas de acuerdo a una progresión relacionada con la pirámide la nutrición emocional, la que debe ir acompañada de un adulto  que le explique estos ejercicios y lo supervise cuando los realice. El trabajo comprende el despliegue de dos ejes, el desarrollo de cinco habilidades emocionales (Autoconocimiento, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales) y, paralelamente, conocimiento de uno mismo. Se sugieren un conjunto de actividades como el círculo abierto, dramatización y juego de roles, música, meditación y ejercicios de respiración, escuchando mi corazón, asertividad, desafíos y experimentos emocionales.

Es un libro de cerca de cien páginas, que no es de lectura solamente, sino que es más bien un manual de trabajo para que los adultos (papá, mamá, tutor docente) trabajen con niños, niñas y jóvenes. Muy amigable pues contiene ejercicios y herramientas listas para aplicar y con orientaciones claras de en qué momento y a qué habilidad se están intencionando. Muy recomendable para todos aquellos que queremos un mundo mejor para nuestros hijos e hijas.

Título: “Mis emociones y habilidades en la escuela” Una propuesta de autoconocimiento para niñas y niños

Autor: Lucas J. J. Malaisi

Editor: Paidós

Año: 2020

País: Argentina

Número de páginas: 100