“La escuela no es un parque de atracciones” es un título que de entrada genera curiosidad y expectativas porque va contra corriente de ciertas líneas de pensamiento educativo actual que promueven una escuela lúdica, entretenida y en donde los estudiantes tienen gratas experiencias educativas. Partiendo de esta base el autor Gregorio Luri plantea, a partir de un completo análisis actual, su tesis de que la escuela no esta en crisis por ser una institución incapaz de adaptarse a los nuevos procesos, sino porque se ha olvidado “su noble función: la de reducir, en el mínimo tiempo posible y en el mayor número de alumnos, la distancia entre la ignorancia y el conocimiento poderoso” y en este postulado su principal crítica es a los gurús educativos que, desde las teorías, hacen una crítica la los docentes y su función en la escuela. Luri señala que “Si analizamos los discursos de los diferentes gurús educativos de las últimas décadas, todos parecen converger en la afirmación de que los profesores son cómplices de un sistema escolar diseñado para acabar con la curiosidad natural de los niños, con su espontáneo amor al saber y, sobre todo su creatividad. (pág.53). Para  el autor la figura del docente es central en el sistema educativo y es casi una falta de respeto atribuirle todos los males que se están produciendo en los sistema educativos.

Otro elemento central de su tesis tiene que ver con el conocimiento: cómo se adquiere y cómo se aprende. Señalando que la memoria es clave para generar, posteriormente, los proceso creativos. En este sentido su frase es “Sin memoria, no hay creatividad, pues esta consiste, básicamente, en ofrecer una respuesta nueva a un problema y, para ello, es imprescindible conocer bien tanto el problema como las respuestas que se le han venido dando” (Pág.55). Es necesario entonces una acumulación previa de conocimientos y experiencias que son entregadas por los docentes a través de las clases a partir de un diseño correcto y secuenciado de actividades. Para el autor el profesor no acompaña como en una actitud externa y sin compromiso como se insiste en la actualidad, sino que se involucra, explica, expone, define, orienta y genera el aprendizaje. Por tanto otro aspecto clave es la escucha activa de los estudiantes a partir de las experiencias y conocimientos que plantea el docente.

Gregorio Luri indica “Los pobres se merecen una escuela ambiciosa que no aspire simplemente a entretenerlos. Se merecen profesores justos que no sientan lástima de ellos” (Pág.13), así el proceso de aprendizaje es un trabajo duro, exigente y sin miramientos porque además esta en juego terminar con las desigualdad social que aprecia en la actualidad y esto se puede lograr con la exigencia. Así a lo largo del libro desliza fuertes críticas a las teorías de las inteligencias múltiples, el trabajo por proyectos de Dewey y Kilpatrik, la educación emocional y todas aquellas que le restan valor a la función docente en aras de un estudiante que sin tener la formación adecuada se le deja ser, en un mal entendido concepto de autonomía. 

Es un libro que puede parecer bastante controvertido, muestra incluso con evidencias que los exitosos resultados de la educación finlandesa se debieron a la forma tradicional de educar a sus estudiantes y que cuando comenzaron a aplicarse esas nuevas formas de trabajo más laxo donde el profesor perdió protagonismo Finlandia comenzó a fracasar en las pruebas Pisa. Por otro lado, están el ejemplo de las escuelas de Estonia y Corea donde la educación es muy tradicional y con un respeto absoluto por los docentes y su función educativa. 

En este apretado resumen es difícil poder explicar todas las las dimensiones que aborda para su análisis y todas las evidencias que entrega para sostener sus tesis en defensa de los docentes y la pedagogía. Son más de 400 páginas pero no deja de mantener la atención y, por lo tanto, es muy recomendable leerlo. 

Título: La escuela no es un parque de atracciones. Una defensa del conocimiento poderoso

Autor: Gregorio Luri

Editor: Ariel 

Año: Marzo de 2020

País: España 

Número de páginas: 410