“Este es un libro sobre como intentamos resolver los problemas que otros crearon al intentar resolver problemas. Para escribirlo he hablado con ingenieros e ingenieros genéticos, con biólogos y microbiólogos, con científicos de la atmósfera y emprendedores de la atmósfera” (p.186).

Este es el cierre que Elizabeth Kolbert da a su obra de investigación, la cual no logro terminar del todo debido a la aparición del covid 19 que desató la pandemia global. Sin embargo, el cambio climático continua y sus efectos sobre la naturaleza y para las sociedades humanas son cada vez más catastróficos. 

A lo largo de 200 páginas se dedica a describir una serie de acciones e investigaciones que muchos equipos científicos están desarrollando para, mediante el uso de tecnología, lograr revertir la crisis del clima que se está desarrollando ahora y sobre las cuales se desconoce que efectos podrán tener sobre el planeta y su frágil equilibrio natural. Aún cuando la historia nos muestra lo perjudicial de la intervención humana sobre la naturaleza, y para esto la autora despliega y describe decenas de ejemplos, cree que con los avances y conocimientos actuales es posible que la soluciones que se están construyendo puedan mejorar los desastres dejados por los mismo seres humanos en intentos anteriores. 

En la primera parte detalla la intervención que el ser humano ha realizado sobre los ríos para lograr beneficios sobre las personas y el clima. Y lo hace tomando como ejemplo la acción realizada en torno de la gigantesca cuenca hidrográfica del río Misisipi, con todos los ríos que incluye. En la segunda parte del libro explora la situación de las barreras de coral en distintas partes del mundo, la diseminación de especies invasoras en hábitat en que no existían que se convirtieron en plagas y cómo a partir de la genética se han realizado intervenciones para mejorar los corales o detener el aumento descontrolado de estas especies invasoras y dañinas para los ambientes biológicos que las han sufrido.

La intervención humana es inevitable y, por lo tanto, lo que hay que hacer es que esta sea en beneficio de la naturaleza y los seres humanos: “Si hay alguna respuesta al problema del control, será con más control. Sólo que ahora lo que hay que gestionar no es una naturaleza que existe como algo separado de los humanos. Al contrario partimos de un planeta alterado y hacemos que el control se vuelva sobre sí mismo: ya no es el control de la naturaleza, como el control del control de la naturaleza” (p.17). Se señala como ejemplos de intervención los impulsores genéticos, es decir, el control de las plagas con bioingienería, la gestión de la radiación solar como una forma de bajar las temperaturas del planeta, el control de los cursos de los ríos, etc. 

Se puede decir que Elizabeth Colbert es tecno optimista, es decir, aún cuando estemos viviendo una profunda crisis que parece irreversible en el clima, considera que aún estamos a tiempo de superarla mediante la intervención humana. Un libro entretenido que se lee con curiosidad pero al mismo tiempo alarmante de lo que esta sucediendo con nuestro planeta. Después de la última página uno queda pensativo y preocupado. Recomendado para trabajar con nuestros estudiantes desde segundo ciclo básico en adelante usando el Aprendizaje basado en proyectos.

Bajo un cielo Blanco. Cómo los humanos estamos creando la naturaleza del futuro

Elizabeth Kolbert

Editorial Crítica

Barcelona, junio 2021