La novela “Mitos y Leyendas. Dominio” de J.L. Flores es una novedad editorial de Minotauro del mes de julio. El autor es quien realiza las historias del juego de cartas de mitos y leyendas, un juego de fantasía donde hay líneas de seres mitológicos chilenos, personajes de distintas épocas históricos, héroes chilenos y mucho más. La línea de Dominio está ambientada en el siglo XV y reúne en un mismo espacio personajes históricos y de la ficción; la novela es, por lo tanto, lo que nos permite ver en profundidad como se unen y se mezclan los personajes que vemos en las cartas, pero la pregunta más importante ¿es necesario haber jugado mitos y leyendas para entender la novela? La respuesta es no, la novela se puede comprender independiente del juego de cartas, sin embargo, puede servir para acercar a los estudiantes que tengan afinidad a este tipo de juegos a la literatura y, para quienes hayan jugado Dominio, la obra tendrá un valor adicional.

            La novela tiene un ritmo vertiginoso, consta de muchas partes formadas de capítulos breves, exige prestar atención porque o bien están ocurriendo hechos relevantes o nuevos personajes están apareciendo. Es una novela entretenida, pero que necesita atención porque los hechos, personajes y escenarios van mutando constantemente.

            Podemos trabajarlo desde la historia y es que Leonardo Da Vinci, las guerras internas entre las familias Médici, Orsini, Sforza y los papados son conflictos políticos que ocurrieron, pero aquí están revestidos de magia. Y será el gran hombre del renacimiento: Da Vinci, quien deberá enfrentarse con la existencia de seres dantásticos de distintas culturas. Por ejemplo, hay un concilio de magos/brujos y una de las más antiguas es Circe, la misma de la Odisea. Sin duda, ésta es una de las mayores riquezas de la novela, la combinación de los personajes de ficción con los personajes históricos, las distintas culturas en juego y la aparición de seres fantásticos.

            Hay dos personajes centrales interesantes, la primera es Morrigan que debe luchar con aceptar ser quien es mientras es parte de una guerra entre poderes que podrían destruir distintos mundos. Ayudará a los demás, pero también deberá enfrentar a sus demonios internos. Por otro lado, un joven Da Vinci, quien está en los inicios de su carrera y que encarnará la capacidad de aprender e indagar, no dará las cosas por sentadas lo que hará que no se asombre de los fuegos artificiales, sino que aprenda de la experiencia y mida las cosas por su valor, inclusive si eso significa que deba aceptar la existencia de la magia.

            Dominio es una novela juvenil y de acción, que requiere de una lectura concentrada pues ocurren cosas y se perfilan personajes que irán apareciendo una y otra vez en la historia y en el caso de algunos aunque tengan una aparición breve tendrán relevancia para la trama. Es una novela entretenida que podemos trabajar de manera interdisciplinaria con nuestros estudiantes del ciclo de enseñanza media y aún mejor si podemos incluir el juego de cartas como una herramienta lúdica para el aprendizaje.