El libro “Psicomotricidad de la Infancia. Poéticas de la crianza” tiene un título sugerente que invita a leerlo y descubrir de que está hablando. El autor es un profesor que escribe desde la experiencia docente, pero también de sus largos años de estudios como psicólogo y psicomotricista. Y comienza este ensayo con una frase muy decidora, “Los seres humanos no nacemos inmaduros, sino en las mejores condiciones para crecer junto a un adulto que ejerza funciones de sostén, continencia, asistencia y acompañamiento” (p.21). Es decir, la infancia es una etapa en donde los adultos cumplimos una función corporizante, de ayudar en el desarrollo de la forma del cuerpo del niño/a en cuanto a caminar, hablar, escuchar, saborear, voz e identidad. La función de la crianza es indispensable en la construcción del cuerpo. Proceso que se inicia en la familia, que luego continua y se complementa en la Escuela como segunda institución social. 

La función de la crianza en insustituible y le da un nuevo valor e importancia que en las sociedades actuales no está del todo reconocida porque es constantemente invisibilizada en lo cotidiano. Así, por , señala que “En los primeros cinco años de vida se construyen las bases de la corporeidad que tendrá una configuración particular, única y original a nivel de la imagen (imagen del cuerpo), así como el accionar eficaz sobre los objetos y el medio ambiente” (p.38). La infancia se va conformando en esta relación adulto niño/a en un contexto de cariño a través de las caricias que Calmels define como un acto de ternura, que inventa la piel del cuerpo, le da relieve y espesura, extensión y volumen. 

Luego avanza en su libro describiendo como se van desenvolviendo en la infancia las acciones de escuchar, la voz, la expresión del rostro, el juego como un proceso de socialización en el mundo. Por ejemplo indica que “Se aprende a jugar, jugando” (p.87) y para reforzar esta norma realiza una clasificación de los tipos de juego que se pueden desarrollar en la infancia; juegos de sostén, de ocultamiento, de persecución y de confrontación. En este sentido señala que es muy importante siempre indicar normas o reglas para lograr desarrollar aspectos como el respeto por el otro, la solidaridad y la cooperación en este contexto lúdico.

Junto a lo anterior, también señala los peligros a los que está expuesta la infancia en su proceso de psicomotricidad en el siglo XXI y una de sus preocupaciones es el tema de jugar en las pantallas. Al respecto es enfático en señalar “que el uso temprano y abusivo de las pantallas tiene consecuencias negativas para la niñez, en general, y especialmente para la primera infancia porque son un obstáculo para la construcción de la corporeidad y el juego corporal” (p.109), agrega que este es un consenso ya a nivel internacional en las asociaciones de pediatría en el sentido de prohibir en los dos primeros años el uso de pantallas y luego normarlas rigurosamente después de esa edad. Detalla los diferentes efectos perjudiciales basado en las características de las pantallas que reúnen en un solo dispositivo: luz, brillo, color y movimiento continuo que, en conjunto, producen un efecto hipnótico sobre los niños/as. Por lo tanto, es muy negativo para su desarrollo.

Una segunda preocupación tiene que ver con que “La construcción de la corporeidad en las ciudades tiende a empobrecerse” (p.115) y lo ilustra con diversos ejemplos como el exceso de estímulos visuales y auditivos, el exceso de luminosidad, la comida chatarra, la reducción de los espacios públicos para el juego, pues se consideran lugares inseguros, la crisis del no, en el sentido de que no se promueve la espera y se tiende por parte de los padres a la satisfacción inmediata de sus hijos e hijas y, finalmente, la disminución real y considerable en el tiempo destinado a la crianza. 

Al final de su obra reflexiona sobre distintos cursos de acción para enfrentar las preocupaciones descritas en los párrafos anteriores y es que, la vuelta presencial a la escuela es fundamental para promover el desarrollo corporizante de la infancia y su relación con otros. Es un paso por el que los Estados deben hacer todo lo posible para lograrlo. Un libro para la buena crianza con muchos ejemplos prácticos y sugerencias para desarrollar en la familia y en las escuelas. Altamente recomendado.

Título: Psicomotricidad en la infancia. Poéticas de la crianza

Autor: Daniel Calmels

Editor: Paidós Educación 

Año:    octubre 2021 

País:    Buenos Aires, Argentina 

Número de páginas: 170