“Contra el punitivismo” fue escrito por Claudia Cesaroni una abogada con una amplia trayectoria en la defensa de los Derechos Humanos y una vasta investigación sobre la ley y su aplicación en las sociedades modernas. Su obra está dirigida a un amplio público interesado en estos temas. Su forma de escribir es directa, clara y usa, constantemente, ejemplos con los que fundamenta sus posiciones frente al tema de la violencia en las grandes ciudades y cómo las personas y las instituciones han tratado de darle solución o enfrentar, en la mayoría de los casos, con una actitud que denomina “punitivismo” legal y cultural. Si se observa la portada de su obra, la imagen es controvertida y cuestionadora de un marco normativo que forma parte de una manera de ver de la sociedad que justifica y legitima un ordenamiento social basado en el castigo como base. 

Este espacio ordenado desde el punitivismo legal genera una serie de efectos no deseados, siendo el principal la desigualdad al aplicar la ley entre quienes las diseñan y quienes las sufren. Es decir, vamos fortaleciendo la desigualdad social ya existente. Otro efecto es sobre los espacios de socialización y señala la autora “Si el espacio público y la escuela dejan de ser lugares de encuentro y de intercambio social, y si las ciudades son cerradas para que no entre quienes se ven como peligrosos o ajenos, solo hay un modo de garantizar que no lleguen quienes nos hacen sentir inseguros: con fuerzas (literalmente) armadas” (p.76) 

Reflexiona y cuestiona sobre diversos mitos que acompañan la idea de más penalización, más orden social en lo que denomina la “repetición de lo inútil”  (p.21). Esta fuerte creencia se manifiesta en frases como: “No puedes salir a la calle porque te matan o te violan”, “Para que disminuya  la inseguridad hay que castigar más”, “Si el Estado no nos protege, tenemos derecho a defendernos”, “Los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra”, “Los asesinos y violadores tiene que pudrirse en la cárcel”,” Hacen falta más cárceles, lo más lejos posible de las ciudades”. Para cada una de estas premisas dedica un capítulo del libro en donde desarrolla su tesis central de que el exceso de punitivismo, castigo brutal y que obliguen a los culpables a pasar cada vez mayor tiempo en los centros de detención no va a solucionar la crisis que viven las sociedades actuales en las grandes ciudades. 

En cada capítulo despliega evidencias como: casos emblemáticos de delitos policiales, estadísticas, reacciones de las autoridades, resultados tras el castigo aplicado y el efecto repetido de crear una nueva ley más dura que la anterior sin que la delincuencia y la violencia se hayan solucionado, sino que al contrario es un problema cada vez más complejo de abordar y merece que haya una amplia discusión con soluciones que impliquen otras miradas. Sin duda el tema es sensible y no hay puntos de vista definitorios pues dichas formas de pensar, estos están permeadas por la cultura, la formación familiar y la escuela, la ideología. No es fácil ponerse de acuerdo. Señala que en una oportunidad planteó el siguiente silogismo “La gente que comete delitos sigue siendo persona. Las personas tienen derechos. Luego, la gente que comete delitos tiene derechos” (p.22), lo cual generó gran polémica entre sus pares abogados. 

“Contra el punitivismo. Una crítica a las recetas de mano dura” debe leerse con tiempo, atento a lo que señala la lectura, reflexionarlo y luego formarse una opinión. Una lectura recomendada en una época en que en la política en general se trata de solucionar los problemas que vive la sociedad tomado atajos fáciles, llenos de luces de colores, pero muy engañosos y que, finalmente, terminan agravando el problema que querían solucionar. 

Título:  Contra el punitivismo. Una crítica a las recetas de la mano dura.

Autor:   Claudia Cesaroni

Editor:  Paidós 

Año:     octubre 2021 

País:     Argentina 

Número de páginas: 398