“Hemos hecho una virtud el estar agotadas, el negarnos a descansar. Esta idea está tan arraigada en la cultura que Emily ya perdió la cuenta de la cantidad de mujeres que le dicen que se sienten culpables por dormir.” (p. 194)

            Amelia y Emily Nagoski son hermanas. Sus vidas laborales las hicieron compartir con diversidad de mujeres y confirmaron lo que está tan presente en tantos textos teóricos: estamos sobrecargadas. Las mujeres no solamente deben enfrentarse a tener muchas actividades en sus distintos roles, sino también la carga mental que conlleva. Es que se les exige ser las mejores en todos sus roles, al mismo tiempo, y aunque pueda sonar sin sentido, nuestra socialización hace que: “El problema no es que las mujeres no lo intentemos. Por el contrario, todo el tiempo estamos tratando de hacer y de ser todas las cosas que todos nos exigen.” (p. 9). El resultado es que somos mujeres que tenemos algo más allá del cansancio, estamos quemadas (burnout).

            Desde pequeñas nos enseñan a poner a los demás en primer lugar, lo que la filósofa Kate Manne denominó “hipergenerosas” quienes están inmersas en “un sistema en el que se espera que una clase de personas, «las hipergenerosas», ofrezcan su tiempo, atención, afecto y su cuerpo de forma voluntaria y plácida a la otra clase de personas, los «seres humanos»” (p.13). Adivina en que espectro están las mujeres…

            Pero “Hiper agotadas” no es un libro de teoría, es un libro práctico. Se divide en tres partes: Lo que llevas contigo, el verdadero enemigo y encerar, pulir. Las tres partes contienen, al final, un resumen de las ideas principales y ejercicios para realizar. Los puedes hacer, directamente, en el libro o puedes hacer las actividades en un cuaderno. Hay tips de respiraciones que puedes realizar sin necesidad de detenerte y otros que te obligarán a tomarte un tiempo, lo cual también es necesario.

            La obra de las hermanas Nagoski está pensada para realizarse de manera lineal, pues en la primera parte es un trabajo de manera personal y es quizás una de las partes más complejas porque significa centrarse en una (algo opuesto a nuestra socialización), luego viene una parte más comunitaria que es comprender el problema en el contexto de un sistema, para terminar entendiéndolo en la complejidad en la que vivimos insertas e internar alejarnos un poco del modelo en beneficio de nosotras mismas.

            ¿Por qué quisimos leer este libro? Porque la educación es un mundo formado mayoritariamente por mujeres y, no es sorpresa, que en la educación se produce burnout, imaginemos ahora la doble carga de quienes son docentes y, además, mujeres. Creemos que este libro es un excelente material porque está lleno de tips y de herramientas que nos pueden ayudar a superar el estrés, pero también a centrarnos más en que no es viable cumplir con todos los requerimientos sociales. Recomendado para trabajar en los equipos docentes de nuestras escuelas y colegios.