¿A quién no le gusta comerse una rica humita o un sabroso anticucho? Cuando están tristes, ¿les gusta que los aguachen? Y ¿quién no ha jugado una pichanga o asistido a un malón familiar? Muchas de las palabras que usamos en la actualidad tienen sus raíces en las lenguas de los pueblos originarios y Fita Frattini recoge muchas en su obra “La raíz”.

            Este es un libro para niños y niñas con atractivas y coloridas ilustraciones. Y está estructurado de la siguiente manera: Cada página tiene una palabra ordenada de manera alfabética, así que puedes buscar como en un diccionario. En la parte superior de la página hay una oración en la que aparece la palabra en contexto, luego una ilustración de gran tamaño y en la parte inferior aparece una imagen de una raíz que dependiendo del color indica si la palabra es de origen aymara, quechua o mapuche, al lado aparece escrita la palabra en su original y su significado, luego una hoja donde se indica su significado actual. En muchos casos se conservan tal cual y en otros cambian bastante.

            Encontramos que el libro es súper atractivo como material didáctico para trabajarlo con los niños y niñas en el aula (desde primer ciclo hasta sexto básico del segundo ciclo)  porque nos permite poner el tema de que la lengua es parte de nuestra cultura y que las palabras tienen raíces que nos están contando sobre nuestros orígenes, asimismo, el libro va develando como los significados se modifican con el tiempo como resultado de los cambios de las sociedades y los nuevos usos que se les entregan, porque el lenguaje es dinámico y está en permanente resignificación, así por ejemplo “cahuín” palabra de origen mapuche que significa fiesta que se hace con ocasión de ngillatun hoy se usa como sinónimo de comentario mal intencionado. Y así se pueden encontrar muchos otros casos. Sin embargo, con todos estos procesos aún podemos reconocer nuestras raíces y tratar de conservarlas como un factor clave para reconocer nuestra identidad como país multicultural. 

Si bien con la llegada de los españoles se impone una lengua hegemónica en nuestra habla cuyo objetivo era borrar nuestro pasado empezando desde cero, estas palabras heredadas de los pueblos originarios se conservaron y se fueron transmitiendo a través de la oralidad hasta abrirse paso hasta nuestra modernidad para fortalecer una herencia que indica una tradición y cosmovisión, que es parte de nosotros y es importante ponerlas en valor. Asimismo, nos permite comprender que Chile es un país diverso donde habitan distintos pueblos y es relevante poder darles valor porque también son parte de nuestros orígenes y nuestra identidad.

¿Lo recomendamos? Por supuesto, por su colorido, sus imágenes hermosas que acompañan cada palabra explicada en el libro y su cuidado en la edición; y porque creemos que podemos utilizarlo con la EGB desde distintas actividades dependiendo del desarrollo de los niños y niñas, además podemos trabajarlo de manera transversal en Lenguaje, Historia y Arte. Una invitación a fortalecer nuestra herencia cultural.