“La guerra más larga de la historia” es, lamentablemente, la que ha ocurrido entre los hombres y mujeres, pues existe una diferencia cultural, en distintas sociedades y tiempos, en que las mujeres han tenido menos oportunidades solo por el hecho de ser mujeres. Es decir, es una diferencia que inicia desde el momento de nacer.

El libro no se estructura como un recorrido histórico, sino a través de temas, los cuales son: violencia cultural, violencia física y sexual y violencia estructural. Pasamos desde las resoluciones de la corte frente a actos de violación, donde a las mujeres se les exige probar cargos, mientras que en otros hechos de violencia se confía en la declaración de la víctima; pasamos por las mujeres customizadas donde se habla, entre otros ejemplos, de la imposición de juventud o de ciertos cánones estéticos, que vemos en como las mujeres lideran las cirugías plásticas por mucho (el año 2016, 84,6% de los pacientes de cirugías estéticas fueron mujeres). 

En la violencia física y sexual conocemos los famosos casos de mujeres que son casadas desde edades muy pequeñas a casos donde las mujeres son abortadas porque la sociedad castiga de forma cultural (por ejemplo, el costo de la dote o que la mujer al ingresar a otra familia a través del matrimonio pasa a ser posesión del esposo, entonces tener y cuidar a una niña es una mala inversión frente a criar a un varón). Cada uno de los temas está acompañado de numerosos ejemplos, algunos son formas sutiles (es muy interesante el capítulo de mujeres customizadas para nuestra mirada occidental) y otros formas evidentes o conocidos, como la violencia ejercida a las mujeres que lucharon por el derecho de la mujer a sufragar.

Es interesante la manera en que esta narrado porque aunque trata temas profundos con seriedad y extensa bibliografía, la lectura es sencilla porque está narrado de manera simple con ejemplos concretos, también podemos encontrar fotografías en el centro. 

Si bien el mundo ha cambiado a favor de las diferencias extremas contra las mujeres (sobretodo en algunas partes del mundo) lo cierto es que las diferencias persisten. Por ejemplo, la figura actual de la superwoman en que la mujer debe ser excelente en todos sus roles, lo que a su vez genera un cansancio terrible y que tiene a generaciones de mujeres agotadas y frustradas.  Bien puede decirse que no se solicita explícitamente, pero sí en frases de mujeres que “se la pueden con todo”, cuando la realidad es que no tendría ni tiene porque ser así. Si bien, se puede argumentar que los hombres comienzan a participar en tareas de la casa, son las mujeres a las que se les exige el cuidado de la casa, el hogar y la familia. Las horas anuales, en España, que dedica el hombre al hogar y cuidados es de 468 horas frente a las 1352 horas que le debe dedicar la mujer… Sí, las mujeres tienen doble jornada laboral. Asimismo en Chile tenemos el caso cercano que sucede con las educadoras de párvulo y diferenciales, que cuando se pide que reciban el mismo sueldo que sus colegas por los mismos años de estudios es negado rotundamente, ¿por qué esa discriminación odiosa en un cargo que es asumido mayoritariamente por mujeres?

Este libro nos hace reflexionar y no debería dejarnos indiferentes. Lectura obligatoria porque en el área de la educación la mayoría son mujeres. El conocimiento nos ayuda a tomar acciones y eso nos da esperanza de seguir disminuyendo las brechas.