Pamela Núñez es psicóloga clínica especializada en Terapia Cognitiva Conductual (TCC) y está es la tercera entrega de “Tu cabeza te engaña”, si quieres conocer los otros libros tenemos reseñas de ambos. Por lo tanto, es una autora que hemos leído anteriormente, lo que nos hacía tener expectativas acerca de este libro.

            “Tu cabeza te engaña… ¡Engáñala tú!” aparece en un momento apropiado porque el regreso a la presencialidad ha evidenciado la falta de educación emocional y, si bien, un libro no es la solución, nos puede ayudar a centrarnos, en especial considerando el aumento de la ansiedad a nivel mundial. En esta entrega se propone un proceso entendiendo que los cambios reales se dan por varios elementos, entre ellos, la voluntad personal, es decir, si realmente quiero hacer algo y eso significa cuestionarse las creencias que nos acompañan cada vez que tomamos una decisión en cualquier ámbito de la vida. La base de la TCC es “que la clave tanto de la perturbación como el bienestar humano es interna, y radica en que activa y permanentemente atribuimos significado y valor a los hechos mediante un sistema aprendido de creencias” (p. 24), entonces ella propone que como tu cerebro te engaña es momento de hacerlo nosotros en nuestro beneficio, pero eso significa mucho trabajo interno y no es negar la realidad porque habrán malos momentos, pero lo importante es lograr que se active la ansiedad sólo cuando deba hacerlo y no en todo momento, porque algunos tenemos el problema de mantener el botón en modo activo.

            En súper simple hay un hecho (A), nuestra interpretación que es interna (B) y las consecuencias (C), lo cual, a través de muchos ejemplos, la autora nos va mostrando como nuestra cabeza te engaña y cuando presionamos el botón de angustia y alerta constantemente se vuelve crítico para nuestra vida. Recordando libros anteriores, en los albores del desarrollo humano las situaciones de urgencia eran tal que arriesgábamos la vida, el problema es que hoy nos creamos situaciones y como el cerebro no distingue si es un hecho que esta sucediendo o un pensamiento ¡Pum! Se activa la ansiedad y eso nos va afectando anímica y fisiológicamente. 

            Y hay muchos, muchos temas y sabemos que más de alguno te hará click. Algunos súper relevantes como la positividad tóxica. No hay que estar bien todo el tiempo y aceptarlo nos sacará un peso de encima. Tampoco hay que tapar las emociones “negativas”: “las emociones no se eliminan ni se controlan; se validan y regulan. Y tampoco son buenas ni malas, son. Se aceptan y se aprende a vivir con todas” (p. 54). Cuando validamos lo que sentimos, también podemos tener el control y gestionarlas. Por ejemplo, tienes un mal día, no intentes ocultarlo, todos tenemos malos días, pero si lo aceptamos, podemos “patalear” un rato y entender que mañana será otro día. No tenemos que estar bien ni alegres todo el tiempo, pero si gestionamos las emociones podemos poner en contexto que habrá malos días y no pasa nada (poniendo en contexto que no nos referimos a situaciones externas graves. Si tienes un problema de salud grave, todo pasará a segundo plano).

            El libro tiene actividades y te invita a comprometerte. Pamela Núñez explica de manera amena y simple temas que no lo son tanto ¿Lo recomendamos? Absolutamente, es una herramienta que puede ser súper útil para aprender a gestionar nuestra vida y aprender que aceptar nuestras derrotas nos puede ayudar a vivir mejor. La ansiedad no es mala, pero ocupándola cuando de verdad nos está persiguiendo un mamut, por lo cual, aprender a gestionarla es importarte, eso sí, es un desafío porque tenemos que comprometernos a trabajar de forma interna.

            Para terminar ¿Podríamos trabajarlo en el aula y en la comunidad escolar? Sí, pero antes de eso te lo recomendamos, como docente y también como equipo de profesores y profesoras, porque vivimos en una situación constante en la que debemos enfrentar situaciones complejas y aprender a gestionarlas, puede ayudarnos a vivir mejor. 

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