“No aprendemos de la experiencia. Aprendemos reflexionando sobre la experiencia” 

John Dewey

El ABPro es una metodología activa que busca que el estudiante se acerque al conocimiento desde una situación auténtica y lo aplique para resolver un problema de la realidad en la que se desenvuelve. Para ello debe observar el entorno y, desde ese lugar, hacerse preguntas sobre las problemáticas que afectan su vida y a una sociedad cada vez más compleja. Luego comparte esa mirada con otros que tengan interrogantes (conformando equipos) y aplica las competencias para desarrollar el proyecto a través del cual tratará de resolver el problema y, finalmente, difundir sus conclusiones. 

Este concepto para la escuela significa que los estudiantes están llamados a resolver problemas del mundo real, en equipos, con otras personas que no necesariamente piensan igual. Y por otro lado invita a los docentes a trabajar desde un rol nuevo en que asumen como mediadores del trabajo de los estudiantes y sus aprendizajes pero también llevan a cabo la integración curricular con otras áreas del conocimiento y se genera un trabajo colaborativo comprometido con esta metodología, superando el asignaturismo del modelo tradicional en el que el conocimiento es compartimentado y sin relación con otros similares o complementarios.

En esta nueva forma de aprendizaje la evaluación se convierte en un proceso que deja de ser vertical y bajo el control exclusivo del docente (heteroevaluativa) para dar paso y agregar dos dimensiones novedosas en la práctica docente como la autoevaluación y la coevaluación. El estudiante no sólo construye sus aprendizajes sino que, además, se hace corresponsable en el proceso de valoración de lo realizado, lo que finalmente significa que está en permanente reflexión sobre sus procesos personales y colectivos. Las metodologías evaluativas también se enriquecen con el uso de otros mecanismos no habituales en el aula como el diario de aprendizaje, el portafolio de evidencias y la rúbrica. 

Otro aspecto a relevar es que la escuela debe considerar una especie de currículo híbrido de trabajo educativo, es decir, en algunas horas se trabajará con la metodología ABPro y en otras horas se mantendrá el estilo de trabajo tradicional, pues los cambios deber ser paulatinos. De otra forma está latente la posibilidad de desechar esta forma de trabajo y seguir en el espacio de confort profesional. Su incorporación para que sea efectiva, debe ser conversada desde las creencias pedagógicas existentes, pues su aplicación es un cambio paradigmático que va a colisionar con lo establecido, y remover creencias es una tarea ardua.

Desde lo legal se puede señalar que hay instrumentos que dan el pie para aplicarla en la escuela. En primer lugar desde las bases curriculares se promueve la interdisciplinariedad es decir, la interrelación entre diversas disciplinas en función de un objetivo común, con miras al desarrollo de habilidades como la capacidad de relacionar, de resolver problemas, de elaborar proyectos, de cuestionar y de investigar. Un segundo elemento es la nueva normativa para la evaluación en las escuelas y colegios, conocido como decreto 67 que enfatiza en la evaluación formativa y en la posibilidad de trabajar la autoevaluación y coevaluación, y el decreto 83 que se refiere a la diversificación de la enseñanza. Todos los anteriores con principios en línea con la metodología de proyectos. Finalmente, los docentes conocen en profundidad el mecanismo del portafolio (instrumento para valorar el ABPro) puesto que son evaluados en sus prácticas pedagógicas con este sistema lo que facilita su puesta en práctica.  

En conclusión el ABPro es una metodología desafiante en su aplicación que requiere de ciertas condiciones que apoyen su bajada al aula (presencial o virtual), pero aun con esta condición, es una propuesta enriquecedora, pues desde el punto de vista de los estudiantes, potencia el trabajo colaborativo, el desarrollo de habilidades de pensamiento complejo y profundo, ubicándolos como protagonistas, vinculando sus aprendizajes con el mundo real y promoviendo su empoderamiento en el proceso de adquirir competencias educativas. Desde los docentes favorece la integración curricular, el trabajo colaborativo y aprendizaje de nuevas metodologías y mecanismos de evaluación que enriquecen sus prácticas pedagógicas y las hacen significativas y relevantes para sus alumnos. 

Como ATE Educafuturo tenemos la capacitación de Aprendizaje basado en Proyectos, puedes conocer más detalles en el siguiente link. También puedes comunicarte con nosotros a través de nuestro WhatsApp  +569 5510 7375 / info@educafuturo.cl o educafuturoate@gmail.com