“Puedes enseñar una lección un día, pero si puede enseñar creando curiosidad el aprendizaje será un proceso para toda la vida.”

Clay P. Bedford

El ABPro es una metodología activa que requiere, como condición previa, que logremos que el estudiante se involucre y se comprometa en su desarrollo y en los resultados, de lo contrario es mejor no aplicarla. En cuanto al docente, es importante que él conozca y maneje adecuadamente esta forma de trabajo, por lo que se hace necesaria la capacitación ya sea estudiando por su cuenta o a través de algún organismo de enseñanza.

En la revisión realizada de la literatura sobre la metodología de ABPro se describe al menos siete pasos que se ordenan en una secuencia que va desde la definición de la temática hasta la evaluación del proyecto. A continuación presentamos un resumen sinóptico de los siete pasos  para que nuestros estudiantes tengan un aprendizaje memorable. 

  1. Definiciones con relación al proceso de aprendizaje 

Lo primero es mirar el curriculum para definir los contenidos y habilidades que se necesita cubrir. No se trata de crear situaciones de aprendizaje desvinculadas de los programas de estudio. Lo importante es desarrollar un proyecto relevante como criterio orientador. Si se trabaja como equipo de docentes aplica el mismo proceso, es decir, mirar los programas para encontrar los objetivos de aprendizajes que se puedan conectar entre los distintas áreas del saber y así desarrollar esta metodología. Un ejemplo sería elaborar entre los docentes participantes del proyecto un mapa mental o mapa conceptual para asegurar la pertinencia de aplicar esta metodología  curricularmente hablando.

  1. Entrada en el proyecto o presentación a los estudiantes

Presentar la idea principal a los estudiantes para que ellos se animen a mirar su entorno y el contexto para comenzar a realizar interrogantes que darán inicio al proceso de indagación basado en sus intereses y preocupaciones. Preguntas que motivarán su proceso personal y colectivo para encontrar respuestas a la problemática que lo movilizará durante el desarrollo del proyecto. Aquí el rol del docente es motivar a los estudiantes de manera que se impliquen. Algunos mencionan elaborar una estrategia provocadora que despierte curiosidad que impulse a los estudiantes a seguir indagando y profundizando. Por ejemplo, salir a terreno y conocer alguna realidad que afecte a la comunidad.

  1. La pregunta esencial

Aquí esta la clave para que el ABPro despegue: la elaboración de la pregunta esencial, el combustible que movilizará las capacidades de los estudiantes para llegar al resultado final. Una pregunta abierta, que no se pueda   responder con un sí o con un no, que sea un reto que responda a un problema, pero que además sea posible de resolver, que sea acorde a los capacidades de los niños, niñas y jóvenes. Pues algo muy complejo puede llevar a la frustración y abandono del proyecto. La mediación del docente es fundamental y en este sentido dominar la metodología de la pregunta se hace imprescindible. 

  1. La formación de los equipos 

Esta metodología se debe abordar como trabajos en equipos, no es aconsejable hacerlo como proyecto individual pues pierde la riqueza pedagógica que le da fuerza. La composición de los equipos se puede realizar de acuerdo a diversos criterios, por ejemplo los puede designar el docente o se puede pedir que los estudiantes se reúnan por afinidad o interés. Esto va a  depender de la experiencia del maestro o maestra y el conocimiento que posea de las características, intereses y aptitudes de sus alumnos. Una vez definidos se tienen que establecer algunas normas con relación a los roles, distribuir responsabilidades, establecer el principio de rotación y registrar de las acciones desempeñadas por cada rol.

  1. Herramientas para la investigación 

En esta etapa es importante hacer una elección correcta de las herramientas que permitirán que los estudiantes puedan avanzar en el proyecto haciendo la investigación necesaria para encontrar las respuestas pertinentes. En cuanto a las herramientas, seleccionar aquellas del mundo digital para compartir información, para investigar, crear y presentar. Del mundo presencial, libros, informes, entrevistas, etc. En cuanto a la investigación, localizar, filtrar y procesar la información teniendo en consideración las fuentes primarias como documentos oficiales, periódicos, revistas científicas, entre otros. Y fuentes secundarias que son la reelaboración de las primarias, como enciclopedias, antologías y libros, entre otros. 

  1. Plan del proyecto y presentación final

Un elemento que ayudará al buen desarrollo del proyecto es la necesidad de elaborar un calendario con el plan de trabajo que comprenda: lanzamiento, desarrollo y presentación final. Esta última debe ser pública (por ejemplo a la comunidad escolar), que signifique tiempo de preparación e invitación a los miembros de la comunidad. Está presentación puede tener diversos formatos como un seminario, conferencia, exposición de un video o un podcast lanzado en la redes sociales para la comunidad escolar.

  1. La evaluación del proyecto

Comprende, fundamentalmente, un proceso formativo donde es esencial comunicar desde un principio los aspectos y herramientas a utilizar, las formas y los momentos en que se estará haciendo la valoración de manera de asegurar un proceso transparente y justo para todos. Por ejemplo, la elaboración de rúbricas con indicadores de evaluación, considerar la evaluación desde distintos actores lo que se traducirá en el uso de la autoevaluación, coevaluación, heteroevaluación, y una sistemática retroalimentación y reflexión entre los estudiantes y el docente. 

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