La evaluación es un proceso complejo y que tiene múltiples efectos a corto, mediano y largo plazo. De su correcto diseño depende que logremos verificar si los objetivos de aprendizajes se cumplieron, es decir, si nuestro estudiante aprendió. Con relación al ABPro, es una metodología activa del siglo XXI, el proceso evaluativo no es sencillo pues considera instrumentos y actores que no están presentes en forma regular en el trabajo en el aula como las rúbricas y portafolios y la coevaluación y autoevaluación. Entonces la valoración adquiere otros colores y formas que lo enriquecen generando una verdadera evaluación auténtica. Dicho lo anterior señalemos que ventajas tiene la evaluación en el ABPro: 

  1. Permite contar con una amplia cantidad de evidencias para realizar la evaluación: 

El desarrollo de proyectos genera una multiplicidad de evidencias a partir de los distintos productos que se van generando en el proceso, como textos escritos, audiovisuales reflexiones, audios, etc. Por lo tanto se asegura la validez y la pertinencia.

  1. Permite la evaluación total y sistemática: 

Se aplica a todo el proceso en que se desarrolla el proyecto, con lo que permite acompañar en forma sostenida a los estudiantes y ver si van cumpliendo los distintos hitos de manera que permita hacer las correcciones en el momento adecuado y no al final. También se aplica como resultado final a los productos generados. 

  1. Es una evaluación auténtica . 

Se basa en un trabajo sobre aprendizajes situados y en contexto. Con el abordaje de situaciones reales y no ficticias y que finalmente responden a los intereses, necesidades y características de sus estudiantes. Requiere de instrumentos evaluativos en la misma línea como  la rúbrica y el portafolios, por ejemplo, y la evaluación de competencias que se despliegan en la participación de un proyecto

  1. Uso de instrumentos evaluativos auténticos

El uso de la rúbrica y el portafolios es clave para validar el desarrollo de los proyectos pues otorgan transparencia, es decir, el estudiante conoce de antemano que, quien y como será evaluado lo que redundará en una mayor motivación al conocer que se espera de él y esforzarse al máximo por conseguirlo. En el caso del portafolios se adapta en forma eficiente al tener la capacidad de recogida de materiales o evidencias a lo largo de todo el proyecto. Puede ser digital o en papel.

  1. Enriquece la mirada evaluativa: 

A diferencia de otras formas de trabajo más tradicional, el ABPro facilita incorporar distintas miradas al hecho evaluativo, permite distribuir la responsabilidad de la valoración del proceso y entonces se implementa la autoevaluación y la coevaluación que dan mayor validez a la calificación que antes sólo ejercía el docente, generando al mismo tiempo autonomía y pensamiento crítico

  1. La evaluación deja de ser sólo una calificación 

Como se convierte en un proceso significativo va generando el punto de partida de diversos cambios pedagógicos, por ejemplo, en el foco evaluativo,el estudiante y el profesor no supeditan su actuar en la calificación como un elemento decisivo, sino que el centro es el aprendizaje. La evaluación formativa se convierte en una dimensión que impulsa la reflexión personal y colectiva. Hay un uso sistemático de la retroalimentación lo que va produciendo un crecimiento cognitivo, procedimental y afectivo en los niñas y niñas, sujetos activos de la evaluación

Como ATE Educafuturo tenemos la capacitación de Aprendizaje basado en Proyectos, puedes conocer más detalles en el siguiente link. También puedes comunicarte con nosotros a través de nuestro WhatsApp  +569 5510 7375 / info@educafuturo.cl o educafuturoate@gmail.com 

Te puede interesar: 

Lo básico que necesitas saber del Aprendizaje Basado en Proyectos

Condiciones previas para la aplicación del ABPro

Aprendizaje Basado en Proyectos: paso a paso y sin pausa