“El conocimiento que no proviene dela experiencia no es realmente un saber”

Lev Vygotsky

Llevar al aula una metodología activa al aula es una decisión que requiere de tener una voluntad decidida y una convicción a toda prueba. Se entiende que salir de la zona de confort de nuestras prácticas docentes es un riesgo, que en su aplicación van a surgir una serie de situaciones emergentes no consideradas en la planificación, que estamos siendo observados con atención por los equipos directivos, nuestros pares y los mismos estudiantes. Ante esta situación es difícil decidirse por aplicar una metodología nueva y “siempre es mejor volver sobre lo que hemos hecho y siempre nos ha dado resultado” Esta postura es válida y son muchos los docentes que han testimoniado su preocupación por los riesgos y obstáculos que presenta el Aprendizaje Basado en Proyectos. He aquí un listado general.

Riesgos más comunes descritos por los docentes:

  • El miedo a cometer errores.
  • A menudo se sienten incómodos porque no saben todo el contenido del curso.
  • Algunos aspectos del trabajo con proyectos como los finales abiertos, la inexistencia de respuestas correctas pueden ser atemorizantes.
  • Son vulnerables a las críticas de los padres y la comunidad.
  • Cuando trabajan solos con proyectos, pueden sentirse aislados de otros profesores.
  • Los administradores pueden amonestar por no cubrir todo el programa del curso.
  • Existen riesgos asociados al hecho de delegar el control. Algunos estudiantes pueden no participar o salirse de control, pueden encontrarse en conflicto y fallar o pueden tener dificultades con pensamientos de alto orden o con los problemas de final abierto.

Obstáculos más comunes descritos por los docentes: 

  • Toma mucho tiempo de preparación.
  • Los recursos existentes pueden ser insuficientes.
  • El apoyo de los directores y de otros profesores puede ser escaso.
  • Existe la necesidad de cubrir completamente el programa del curso.
  • Existe el enfoque del aprendizaje de lo básico y de elevar los resultados.
  • Las metas de los proyectos no encajan con las metas asociadas con los estándares que se basan en exámenes.
  • Por no ser una estrategia tradicional es difícil comunicar a los padres y a la comunidad lo que los estudiantes están haciendo y aprendiendo.
  • Los estudiantes, sobre todo los más jóvenes, se pueden perder en la tarea del proyecto y olvidar sus propósitos de aprendizaje.
  • Es difícil tener proyectos de larga duración con estudiantes muy jóvenes.
  • Es difícil definir las metas de un proyecto.
  • Diseñar una evaluación válida es complejo y difícil.

Estos riesgos y obstáculos mencionados por docentes de México en una investigación del Instituto Tecnológico de Monterrey están en linea con lo que mencionan los docentes en Chile en distintas consultas sobre la aplicación del ABPro. Lo importante es que pueden ser superadas, considerando cuatro aspectos claves: Una planificación de calidad, un trabajo interdisciplinario, la participación de la comunidad escolar y el apoyo de los equipos directivos y los sostenedores. De esa manera disminuirán en su mayoría los riesgos de aplicar una nueva metodología activa en tiempos de pandemia. 

Como ATE Educafuturo tenemos la capacitación de Aprendizaje basado en Proyectos, puedes conocer más detalles en el siguiente link. También puedes comunicarte con nosotros a través de nuestro WhatsApp  +569 5510 7375 / info@educafuturo.cl o educafuturoate@gmail.com 

Te puede interesar: 

Las cinco competencias claves que debemos desarrollar en nuestros estudiantes

Los cuatro factores del ABPro que favorecen el inicio de la transformación de la cultura escolar

ABPro: Tipos de proyectos según alcance y tiempo

Lo básico que necesitas saber del Aprendizaje Basado en Proyectos

Condiciones previas para la aplicación del ABPro

Aprendizaje Basado en Proyectos: paso a paso y sin pausa

ABPro: Una nueva forma de evaluar